En un momento en el que priman el bienestar de todos los afectados por la DANA en Valencia y el restablecimiento de sus necesidades más básicas –tales como suministros indispensables y la recuperación de múltiples hogares que han sido arrasados por las inundaciones–, las labores de limpieza han revelado otra pérdida con un valor muy sentimental para estas familias: los recuerdos. Entre la gran cantidad de imágenes que ha dejado esta catástrofe, se cuelan espacios del hogar completamente destrozados, con muebles y objetos personales repletos de fango o marcos de fotografías con restos que se han convertido en indicadores de hasta donde llegó la altura del agua. Fotografías especiales, únicas, y con un valor sentimental incalculable que las inundaciones también se han llevado por delante. Momentos de días tan especiales como pueden ser una boda, el nacimiento de un hijo, cumpleaños y aniversarios, reuniones familiares o esos últimos recuerdos que mantienen con vida a aquellos que ya no están entre nosotros. Entre los escombros, la suciedad y los restos de pertenencias que han subsistido, se encuentran también todas estas fotografías y álbumes familiares que la Universidad de Valencia quiere rescatar para darles una segunda vida.
Publicado en VOGUE
